La ciudad
Huesca es, con algo más de 50.000 habitantes, la segunda ciudad de Aragón, después de Zaragoza. Capital de la comarca de la Hoya de Huesca y de la provincia de su mismo nombre, se encuentra situada en el límite entre dos de las grandes unidades naturales aragonesas, los Pirineos y el valle del Ebro. La ciudad se extiende, concretamente, al pie de las Sierras Exteriores, que son las últimas estribaciones de la gran cordillera pirenaica, y en las primeras tierras del valle del Ebro, que por encontrarse junto a las sierras son conocidas como somontanos.
Vista general desde la Catedral
Asentada históricamente en un cerro fácilmente defendible, a 488 metros de altitud sobre el nivel del mar y situado junto a su pequeño río, el Isuela, los testimonios más antiguos de ocupación humana en el mismo se remontan a época neolítica, hace más de 6000 años. Huesca fue un importante centro urbano en época romana, con los nombres de Bolskan y Osca, y musulmana, periodo en el que se llamaba Wasqa; y ya como Huesca, formando parte del reino de Aragón desde su reconquista en 1096 por el rey Pedro I.
Claustro de San Pedro
La ciudad está excelentemente comunicada: por autovía con Zaragoza, mientras se construye actualmente una segunda autovía que la unirá con Lérida y Pamplona; por ferrocarril, mediante una conexión directa en trenes AVE con Zaragoza y Madrid; y por avión, gracias al nuevo aeropuerto Huesca-Pirineos.
Patio interior del Museo
Huesca destaca por su rica vida cultural, con unas propuestas realmente atractivas a lo largo de todo el año; su ciclo festivo, con las fiestas de San Lorenzo como principal pero no único exponente; su inagotable oferta turística, basada en un excepcional patrimonio histórico-artístico y natural y en un prometedor futuro como ciudad de congresos, gracias al nuevo Palacio de Congresos; y una importante actividad económica, con un pujante foco en el Parque Tecnológico Walqa.
El Casino de Huesca
