Han escrito sobre la fiesta
Ramón J. Sender. Monte Odina.
Hiroko Takenaka. Antropóloga social, autora de La fiesta en la ciudad. Antropología de la fiesta de San Lorenzo en Huesca.
Julio Alvira. San Lorenzo. Huesca es Fiesta.
Félix Fernández-Vizarra. 75º aniversario de Radio Huesca.
Victorino Solanes. Ex mayoral de los Danzantes.
Antonio Tuda. Presidente de la Federación Osca XXI.
Zésar Biec. Consello d’a Fabla Aragonesa.
Sergio Azagra. Mejor Cocinero Joven de Aragón 2006.
Maite Cortina. Delegada en Huesca de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión.
Mª Celia Fontana. Doctora en Historia del Arte.
Carlos Garcés. Historiador.
Salvador Cored. Hato de Foces.
Alicia Tiemblo. Instituto de Turismo de España.
Mariano Río. Cofradía de Caballeros de San Lorenzo.
Chusé Inazio Nabarro. Consello d’a Fabla Aragonesa.
Entre las cosas más memorables y sugestivas que recuerdo están los dances de Huesca el día de San Lorenzo. La primera vez que los vi tenía mis 17 ó 18 años, y después de haberlos visto pasar, alucinado, corrí por las callejuelas adyacentes al Coso para esperar la procesión más adelante y volverlos a ver. Lo mismo hice dos o tres veces más.
(Ramón J. Sender. Monte Odina)
Los oscenses conciben el tiempo laurentino como suyo y lo interpretan cada uno a su manera (…). La mayoría de la población de Huesca identifica el santo de la ciudad con su propio patrón; muchos oscenses utilizan la expresión “San Lorenzo es mi patrón”.
(Hiroko Takenaka. Antropóloga social, autora de La fiesta en la ciudad. Antropología de la fiesta de San Lorenzo en Huesca)
Cada oscense desempeña un papel en el guión de las fiestas, aunque él no lo sepa ni figure impreso en ningún libro. Es un programa que, aparte del oficial, cada persona elabora según sus inquietudes, su ánimo, sus ganas de divertirse. Tal vez, si existiera, estaría escrito con tinta verde sobre blancos folios.
(Julio Alvira. San Lorenzo. Huesca es Fiesta)
En julio la radio ya respiraba San Lorenzo. Sin banda de música en Huesca, el ensayo de los Danzantes se hacía con una grabación, reproducida por Isaac Constante. Luego, los programas especiales: entrevistas a mairalesas, Peñas, a cuantos tenían algo que decir en la fiesta. Y el cohete del día 9; y la emoción de la mañana del día 10, con Luis Garcés, con Josefina Lanuza, con José Mª Marcellán, con Kani Ramón, con Manolo Ortas, siempre desde ese cuartel general de los Danzantes, la botería de Pedro Lafuente. Y las Completas, el solemne Pontifical, la Ofrenda de flores y frutos… Y la sonora traca. Toda la emoción, en antena, envuelta en verde y blanco, perfumada de albahaca.
(Félix Fernández-Vizarra. 75º aniversario de Radio Huesca)
Qué lejos, pero cercana a la vez, queda aquella mañana del 10 de agosto de 1933, cuando por primera vez acudí a la plaza del Santo vestido de danzante; cercana, porque son muchos y buenos recuerdos. Son recuerdos inolvidables.
(Victorino Solanes. Ex mayoral de los Danzantes)
A mi mente afloran muchos recuerdos de divertidísimas becerradas, horas de bailes y cantos con las charangas, las comidas con las Peñas… Son costumbres estas que no podemos dejar en el olvido. Las que hacen grandes a las fiestas de nuestro patrón.
(Antonio Tuda. Presidente de la Federación Osca XXI)
Charangas d’as Peñas y fanfarrias bascas. Mosica de gaita y de sacsofón. Bandurrias de jota y guitarras de rock & roll. Parolas en aragonés, en caló, á ritmo latino u con sabor andaluz. Caras de piel escura y royos plegatos de l’Este. Uesca, que has sabido vivir en a historia y combibir con toz os pueblos. Uesca ibera, romana, musulmana y aragonesa. Agora tamién Uesca con azentos de meyo mundo. En San Lorién no bi ha razas ni países, no bi ha distanzias ni pasaportes. Si leban a pañoleta berde, toz son de Uesca.
(Zésar Biec. Consello d’a Fabla Aragonesa)
A los 15 años comenzó mi primer chupinazo en la cocina del Bigarren, y después en El Molinero y en La Albahaca Oscense. Un chupinazo muy diferente al de la plaza, ya que el sacrificio y las ganas de disfrutar se unen para hacer felices a los clientes de los establecimientos hosteleros.
(Sergio Azagra. Mejor Cocinero Joven de Aragón 2006)
Huesca es una ciudad solidaria, acogedora, que vive con fervor y entusiasmo una cita de obligado cumplimiento en el calendario veraniego. Su transformación es evidente, cualquier rincón es bueno para actuar, para descansar, para reponer fuerzas o, simplemente, para saludarse; es la vida misma en estado puro.
(Maite Cortina. Delegada en Huesca de la Corporación Aragonesa de Radio y Televisión)
A fines del siglo XVI, la ciudad contaba con una iglesia gótica levantada en el mismo lugar que la actual; pero el edificio no podía acoger con comodidad el gentío que se congregaba en sus ceremonias más solemnes. Entonces los parroquianos encargados de su mantenimiento decidieron sustituirla por otra de mayores dimensiones y a la vanguardia en cuanto a soluciones formales para resolver el problema del espacio y sobre todo para autorizar que en su solar había nacido el patrón de la ciudad. Las fiestas de San Lorenzo de 1607 fueron las últimas que se celebraron en la antigua iglesia (…). En 1624, después de dieciocho largos años, la nueva iglesia de San Lorenzo era por fin una realidad.
(Mª Celia Fontana. Doctora en Historia del Arte)
La música del dance de las Espadas constituye sin duda el sonido más característico de las fiestas laurentinas. Son los compases que todos los oscenses identificamos, sencillamente, como “la música de San Lorenzo”. El dance de las Espadas fue compuesto en el siglo XIX por el músico oscense Valentín Gardeta, autor también de la música de al menos otro de los dances: los palos viejos.
(Carlos Garcés. Historiador)
Todo cambió a partir del año 1981, cuando empecé a ver las fiestas desde un escenario, con la doble emoción por un lado de tocar música aragonesa, a la manera “hatofociana”, ante los tuyos, en el recital más comprometido del verano, y por otro por la proximidad de las fiestas, con su fragancia de albahaca y con la gente en plena calle y enormes ganas de disfrutarlas.
(Salvador Cored. Hato de Foces)
El título de Fiestas de Interés Turístico Nacional se otorga a las fiestas o acontecimientos que suponen una manifestación de valores culturales y de tradiciones populares, con especial consideración a las características etnológicas y a su importancia como atractivo turístico. Para conseguir esta declaración se tienen en cuenta varias consideraciones: en primer lugar la antigüedad de celebración de la fiesta, su continuidad a lo largo de los años o de los siglos y la originalidad y diversidad de los actos que se realizan durante los días de celebración. Todas estas premisas se dan en las fiestas de San Lorenzo de la ciudad de Huesca.
(Alicia Tiemblo. Instituto de Turismo de España)
La mañana de San Lorenzo, desde el balcón, no se veía la plaza, pero sí salir la procesión, cruzar el Coso y perderse en La Correría. Un año de aquellos alguien se opuso a que los Danzantes entraran bailando dentro del templo. No lo consiguió. Por el 52 ó 53, en las Completas, el Orfeón Oscense y la escolanía de los Salesianos estrenamos el Himno a san Lorenzo. Siempre me he sentido orgulloso de haber participado en aquel evento.
(Mariano Río. Cofradía de Caballeros de San Lorenzo)
San Lorién ye ta yo un conchunto esbarafundiato d’aromas, d’imáchens, de sonius… Ye tot lo que pasa, garimboleya e fuye. Ye ixo que, malas que i biene, se’n ba. Estreletas fugazes. Glarimas de san Lorién. (…) Ye un chiro feito en traza per o repatán en o danze, l’aire que talla l’ala d’a faldeta… e ye, prou que sí, a morena que porta o estandarte d’a banda monezipal camín d’os toros. San Lorién, en zagueras, ye Uesca e totas as suyas chens.
(Chusé Inazio Nabarro. Consello d’a Fabla Aragonesa)
