La Muralla de Huesca se encuentra rodeando el Casco Antiguo de la ciudad. Fue construida por los musulmanes en el siglo IX y todavía conserva algunos restos, aunque bastante deteriorados. El trazado de las antiguas murallas coincidía con las calles del Coso Alto, Coso Bajo, Joaquín Costa y la Ronda Montearagón (conocido como Trasmuro).
El crecimiento de la ciudad con nuevos barrios o arrabales extramuros a partir del siglo X obligó a construir un nuevo cinturón defensivo hecho de tapial.